Madre, nene de tres, nena de cinco.
Los nenes están arrodillados sobre dos asientos del subte.
Señalan y observan las indicaciones ilustradas.
"Mirá, Ma, ¡lluvia! ¿Van a salir truenos? ¿Va a salir agua? Ah, güeno" dice la nena.
Señala el logo que muestra lluvia.
Sigue.
Madre se sienta junto con el nene en uno de los asientos.
Observa a los suyos.
Sonríe.
"Ma, mirá. En éste hay un varón... ¡y acá hay una varona!" dice la nena mostrando otro logo.
La madre ríe.
Nena: "¿Qué querés que haga la varona, ma?"
Ma: "Mmm, un pollo al horno con papas fritas"La nena agacha la cabeza.
Golpea su frente con la palma de su mano. Hace hambre con los dientes.
Nena: "Nooooo, maaaa. ¡No entendés! ¿Con quién está esta la varona?"
Ma: "¡Ah! Mmm.. ¡con el varonés!"
Nena: "¡Güenísimo! ¿Y la otra varona?"
Ma: "Con salchichas con puré"
Nena: "... ¿se llama así?"
Ma: "Sísí"Sonrisa pícara de la madre.
Nena: "¿Y la otra varona?"
Ma: "¡Pero, che! ¿Cuántas varonas hay?"
Nena: "Muchas, ma, muchas""Ma" ríe.
Quisiera saber con quiénes están el resto de las varonas, pero dejo la curiosidad en el vagón y en la imaginación infantil, en cada indicación ilustrada en el subte, y me bajo en mi estación.
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