Pareja de veintitreinti.
Ella sabía hablar francés. Él no.
Él le pidió que le enseñara insultos en francés para poder molestar a "la gente del taller". Ella se rió. Ella se sonrojó. Ella se negó.
Él comenzó juego en el que se hacía el indignado. "¿Y qué? ¿Pepinot creés que no se calentaba? Yo también me lo imagino puteando de chiquitito en francés"
Él: Qué cultura más yanqui. Hay cosas en inglés por todos lados
Ella: No exageres..
Él: ¿Ves? "Welcome". ¿Por qué "Welcome" en el subte A?Ella se rió.
"Y ese cartel de Clé es una mentira. No tienen comida china como la que muestran ahí"
Él sigue con su juego. "Vos de acá tenés que salir con cara de enojada, para mostrar nuestra indignación con el mundo... Y encima el día está feo. ¡Pucha!"
Él: "Encima que estoy enojado tengo que contener mi ira!? Pero por favooor", haciendo burla a la gente malhumorada. Ella se ríe.
Cada tanto ella hace algún comentario en francés por lo bajo. Cada tanto él canta agudo. Ella se rie. Él la abraza fuerte. Le da besos en la frente. Ella lo mira perdida.
Ella: "¿Me llevás a comer a Clé?"
Él: "Pero, ¡pucha! ¡Tienen comida malísima! ¡Yo fui! ¡Yo fui! Igual todos nos vamos a morir en algún momento. Siempre alguien te va a querer cagar la vida"Se bajan en Castro Barros, con la promesa de llevarla a comer afuera.
Igual nunca me voy a enterar qué fue de ellos, su francés, su almuerzo y "la gente del taller".
Tal vez es mejor así..
Tal vez así pueda divagar..
La vida es bella.
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